23 oct 2011

Periodo Clásico: El Principio


Periodo Clásico: El Principio

Cuando es que la cultura maya tuvo su apogeo, cuando paso de esta etapa transitoria de nacimiento a una etapa madura y esplendor. Para muchos estudiosos del tema hay claves o signos que permiten conocer más ampliamente esta información. Para poder conocer este hecho culminante, resulta difícil, ya que es una extensión de tiempo bastante amplia. “Para algunos ese hecho culminante lo marca la aparición; sobre los monumentos de los glifos que son tan característicos, más el empleo del techo arco falso” (S. Thompson, 1984, pág. 78).

“Hasta hace poco, el monumento techado más antiguo sobreviviente en las tierras bajas maya era la Estela 9 de Uaxactún. Esta especie de columna piramidal irregular de piedra caliza (mide 2.75 metros) está tallada bajorrelieve con una figura humana de perfil en el frente y con jeroglíficos en la cara de atrás” (S. Thompsonn, 1984).



Período Clásico Maya


Aunque las ciudades mayas no crecieron paralelamente, se reconoce ésta época como la de mayor crecimiento de la cultura maya, presentando una fuerza social y militar en ciudades importantes, principalmente en las áreas norte del Petén (Guatemala) y los territorios cercanos en México.

Se reconoce como la cúspide del desarrollo de la civilización maya, entre 250-900 d.C.

Durante esta etapa ciudades como Tikal y Uaxactún se convierten en células fuertes y destacadas luego del abandono de ciudades anteriores, pertenecientes al período preclásico.

Los registros muestran el uso del cero, que revela un gran avance en las matemáticas. Ahora es un concepto fácil de adoptar, pero históricamente alrededor del mundo, retaba la mente del ser humano que el mismo elemento que elevaba el valor numérico no tenía valor por sí mismo.

Aparte de crear un sistema numérico vigesimal también realizaron mediciones de los ciclos solares, de la luna y de planetas. Su observación constante del cielo, combinada con su exacta medición del tiempo les permitió descubrir eventos cíclicos repetitivos, por lo cual predecían eclipses lunares y solares con gran precisión.







“Los mayas acostumbraban romper algunos monumentos para volver a emplear el material, en tanto que dejaban intactos otros, como la Estela 9” (S. Thompson, 1984), y tratar de saber porque u8nos se respetaban y otros no, es algo que no se puede decir con certeza.

En el curso de las actuales excavaciones en Tikal se encontró el extremo superior de una estela (la numero 29). Esta ostenta la fecha 8.12.14.8.15 en notación maya, que viene a equivaler el 6 de julio del año 292 d. C. La figura que tiene al frente este monumento muestra detalles que corresponde, total y definitivamente, a la corriente artística del Periodo clásico de los mayas. (S. Thompson, 1984)

Casi todos los centros ceremoniales del Aérea Central se esforzaron por erigir estos artefactos fechados, ya fuse a manera de estelas, altares, dinteles, entrepaños o tablero, cornisas y escaleras, ya como simples pedregones de forma quizá casual. En los verdaderos principios del periodo Clásico, estas dataciones conmemorativas registraban, digamos, acontecimientos tal vez sin mucha importancia; mas poco después el hecho se convirtió en una práctica  regular. Al levantar un monumento cuando se terminaba un periodo de 20 de sus años (360 días). Este periodo, llamado katún, fue de gran importancia en la vida de los mayas. Algunos centros (principalmente Quiriguá y Piedras negras) tenían como motivo de ufanía el erigir estos monumentos cada cuarto de katún (5 años) o al menos cada medio katún (10 años). (S. Thompson, 1984)

Últimamente se han formulado razonamientos, dignos de consideración en el sentido de que los registros grabados en los monumentos de algunos, si no es que de todos, los sitios de las tierras bajas, aluden a sucesos seglares, tales como el nacimiento o la indicación de gobernantes, su acceso al trono y su triunfo a la guerra, así como la captura de prisioneros, y aun se refieren a detalles respecto de mugres y niños.   (S. Thompson, 1984)



El Periodo Clásico: Florecimiento


Otra ola de mucha mayor actividad, tuvo lugar alrededor de 650 d. C. su propia fuerza le di un ímpetu que la llevo muy lejos, pero solo para estrellarse 250 años más tarde, en los rompientes de la disolución del periodo clásico.

Se desconocen las causas de aquel reposo que antecedió al nuevo auge, pero es bastante significativo que, que al llegar  a su fin el arte y la arquitectura mayas habían sufrido cambios notables. Las formas de los objetos cercamos, se alteran bruscamente, y lo propio ocurre con los dibujos que los adornan. En los relieves de las estelas, las figuras centrales, que siempre habían sido realizadas de perfil y el pie adelante obscurecido por el otro cambiaron, y ahora se ven en su forma completa, y ya con los pies vueltos hacia los lados, si bien la cabeza puede estar como su forma anterior (de perfil) y los hombre en torsión, se acentúan la desaparición de los detalles arcaicos y uno tiene la impresión de que el arte se emancipa de aquel desmaño en el que después caería el florecimiento de la escultura maya. En las construcciones se pasa del uso de piedras grandes y toscas que, unidas con argamasa forman el núcleo de concreto de las paredes, al de piedras labradas y de buen corte, las cuales se emplean para el enlucido: sistema más elegante pero menos estable ya prese ser que todos estos cambios fueron aproximadamente contemporáneos, un que no aparecen al mismo tiempo en todas partes. (S. Thompson, 1984)

En Tikal, el culto de las estelas alcanzo proporciones extraordinarias, en el Clásico tardío: aquí,  el termino de cada uno de los 6 katunes (periodo de 20 años), cuyo final bien a quedarse comprendido en los años 692 y 790 d. C., fue marcado con la construcción de un patio especial. Hacia las orillas de este y oeste de tal patio se erigieron dos pirámides, de base más viene extensa y de poca altura, y con el rango muy poco común de ponerles escales en sus cuatro lados y sin ninguna edificación, al menos de naturaleza permanente, como remate en las respectivas plataformas cimeras. Al frente de la pirámide oriental se colocó una edificación larga, de cal y canto, y siempre con  9 entradas, sobre una plataforma baja, que daba hacia un aposento, grande y casi cuadrado, que se erigía sobre el lado norte: Esta sala debió estar techada con hojas de palma, si es que estuvo cubierta, porque sus dimensiones rebelan una anchura que no puedo haber sido salvada con un techo abovedado; tampoco puedo haber sido tapado el espacio con techo plano de viga y mortero, no se encontraron desechos de tales techumbres. (S. Thompson, 1984)

¿Qué era una ciudad maya y cómo funcionaba?

En primer lugar como ya se ha dicho, no era una ciudad en el sentido actual de la palabra, ya que no se trataba de un centro urbano si no ceremonial; es decir era un conjunto especial de contracciones donde la gente acudía a parecencia las ceremonias religiosas y las funciones de orden cívico; se empleaba además el mismo lugar para actividades de mercado.  (S. Thompson, 1984)
           


Construcción y escritura maya


En sus construcciones comenzó a aparecer la bóveda maya y calzadas, tumbas y decoraciones finas.

Una vez más, tal como se manifestara en el final del preclásico, la escritura jugó un papel de gran importancia.

Utilizaron cortezas de troncos de árbol para registrar eventos de forma escrita, sin embargo, lo sensible del mismo material al paso del tiempo hace que sean escasos los ejemplares que relatan historia y eventos importantes. Es por ello que las estelas de roca, tan conocidas y características de los mayas, marcan un punto clave para el registro de eventos. Si bien gran parte se dañó por elementos ambientales, la conquista española y la evangelización llevaron a cabo la quema masiva de documentos.

Los historiadores y arqueólogos se valen de estelas para decifrar los jeroglíficos y escudriñar los sucesos. Son, particularmente reconocidas y famosas las estelas mayas encontradas en Tikal, en Petén y en especial, las de Quiriguá en Izabal.

Tikal se reconoce como una ciudad de gran importancia alrededor del 250 d.C. Habiendo sido ya abandonado el enorme complejo del "Mirador" un siglo antes. Se evidencia que una grave sequía aceleró su caída.

Sobresalen en esta época centros políticos como Uaxactún, Río Azul, Holmul y Naranjo.

Aunque la proximidad de Uaxactún a Tikal sugiere a primera vista ser ciudades vecinas, o una, extensión de la otra, vestigios históricos revelan rivalidad y la lucha de poder.

Ciudades con calzadas

Desde las edificaciones, caminos llamados sacbé formados por roca unían a los grupos sociales asentados en los alrededores o bien, a los edificios entre sí.

Período de sacrificios con afán religioso

En este período se marca la vivencia de "sacrificios". Los jefes que como se menciona implicaban un papel también religioso, realizaban sacrificios de su sangre en las ceremonias donde era frecuente que perforaran su lengua, las orejas y hasta el pene. Dichos jefes también lideraban a su ejército en los enfrentamientos, en muchos de los cuales perecían.

Los derramamientos de sangre, por ende, tenían un sentido religioso, lo cual más tarde, en el tiempo de la conquista, hiciera que *algunos* descendientes de los mayas comprendieran fácilmente el derramamiento de sangre de Jesucristo en la creencia cristiana como un hecho importante, sagrado y de repercusiones importantes.

Período Clásico Temprano y Medio (250 - 700 d.C.)

El "poder", factor crítico en cualquier civilización o grupo social se hace sentir en este período de manera clara e innegable.

En esta etapa se establecen las monarquías dinásticas que heredan el poder en línea vertical a los descendientes. Si bien, los dirigentes sociales de cualquier civilización comienzan por ser "naturales", sea por elección o por consecuencia, aquí la imposición comienza a evidenciarse.

Los títulos de jefes comienzan a mezclarse con la idea de interacción religiosa, divina... con los dioses. Esto resulta en que los mismos sean proclamados "kuhul ajaw" o "señores sagrados" teniendo más repercusión política y social más que religiosa.

De esta manera, el control ejercido sobre el grupo social se extiende, ya que se autoproclaman como seres que comunican la voluntad de los dioses al resto de la población facilitando la imposición.

Son muchas las especulaciones sobre la ruina de los mayas. Una de ellas implica al "poder", pues el desarrollo fortaleció a ciudades que se desligaron de una u otra manera del resto de la población maya, y por ende, creara conflicto social y económico. La historia misma confirma que el crecimiento social que se traduce en división marca una gran tendencia de debilitamiento de la cultura misma.

Esto marcaría una pauta en la pérdida de fuerza de la civilización maya, pues ciudades divididas, conflictos de poder y económicos se traducen fácilmente en guerras que terminan con las ciudades y estructuras sociales de los grupos en cuestión.

El 562 durante esta etapa marca un punto importante cuando la Ciudad de Tikal es derrotada por sus enemigos perpetuos de Calakmul ahora en alianza con Caracol, ciudad ubicada en lo que hoy es Belice.

Período Clásico Tardío (600 - 900 d.C.)

Más tarde el Rey Luna Doble Peine (Ah Cacau) toma el trono de Tikal y el desarrollo continúa de tal manera que luego, en el 695, tomal la ciudad de Calakmul.

Ah Cacau, o Señor Chocolate, se distinguió por su clara inclinación militar. Gobernó del 682 al 734.

Historiadores reconocen como este período, el Clásico Tardío, como de mayor desarrollo intelectual, también como el de mayor densidad poblacional, lo cual solo antecedería el principio del fin.

Dinastías poderosas del pasado comienzan a colapsar, sin embargo esta caída no fue general en todo el territorio poblado por los mayas. Cada ciudad lo vivió con relativa diferencia.

Varias son las ciudades que dejaron de erigir estelas históricas, lo cual acentúa la idea de crisis social y ausencia de poder centralizado pues de por sí, este tipo de estructuras emblemáticas y de "consagración" de hechos históricos requería el trabajo de grandes grupos.

Esta etapa constituye un período intrigante para los arqueólogos, que no logran concenso en cuanto a las causas del deterioro de la civilización.

Chichén Itzá en el norte comenzaba su apogeo, lo cual desafía la idea de una caída simultánea, sin embargo, casi con efecto dominó, caen ciuades de Petén, le siguen en Belice, Izabal y Honduras. Las poblaciones mayas que ocuparon lo que ahora es México no son la excepción.

Casi todo Petén fue abandonado. Las teorías de la caída del imperio maya giran alrededor de la sobrepoblación y el agotamiento de la tierra por explotación. Otras hipótesis han tomado fuerza indicando que acontecieron tres fuertes sequías sucesivas entre el 810, 860 y 910 correspondientemente. Estudios realizados en los estratos de los suelos apoyan esta moción.

Sin embargo, varias poblaciones permanecieron como descendientes de los mayas.

Mayas en sí, aunque ya no con las fuertes características de conocimiento astronómico o matemático sino con algunas familias élite descendientes de personajes, y la gran mayoría dispersa y con enemistades entre asentamientos sobrevivientes.



Bibliografía



S. Thompson, J. E. (1984). “Grandeza y decadencia de los mayas”. México: Fondo de cultura económica.


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